sábado, 22 de enero de 2011

Boadilla del Monte

Hoy estuve por las inmediaciones de Boadilla del Monte, sí, la del caso Gürtel, la del albondiguilla y Comesaña (¿ex? amistades peligrosas). Quedé con una amiga, en entregarle un documento.


Después de un cansador viaje (Metro Ligero desde Colonia Jardín mientras el sol caía, y soportando a unos niñatos escupiendo y gritando incoherencias), llegué a destino. Nada extraordinario físicamente, al menos no mejor que Majadahonda, Pozuelo, o la mejor zona de Las Rozas (ayuntamientos classy colindantes). Una avenida ("la avenida del siglo XXI", jajaja) con una cantidad alucinante/interminable de negocios, que te permite decir (caramba, aquí hubo algo). Y, lo más "curioso": carteles inmensos de inmobiliarias que te hacen "servicio completo" (construcción + licencia de obra), una banderota de España más grande que la de Colón en la puerta de la... ¡Policía Local!.


La chica me había dado mal la dirección y me pasé la tarde, en medio del frío, buscando su casa, que quedaba en la calle de algún pintor. Un frío de mierda, que ahorita mismo me tiene tan debilitada como si hubiese hecho 4 horas de spinning seguidas. Al no soportar las asesinas temperaturas y también con el propósito de atender mis necesidades urinarias, me metí en uno de los 25,000 cafés de esa zona ¿residencial?, pidiendo de inmediato un Cola Cao, ese polvo que hace que en tu cuerpo se instale la mismísima calefacción. Lamentablemente la joven mesera no calentó bien la leche y fue bastante inocuo. 


Me quedé media hora esperando allí a mi amiga (que decidió, ante mi pérdida, buscarme en un sitio específico-ese-). Mientras tanto, me puse a ver "Sálvame", donde un adusto Jorge Javier Vásquez le hacía preguntas a Víctor Sandoval en plan verdad o mentira, con la tía del polígrafo allí al lado. Como que demasiado.


Saliendo, quise tomar el bus que va a Moncloa. Pretendiendo eso, me subí a uno de ellos, pero en la dirección contraria. Me dijo el conductor que el próximo hacia Moncloa saldría en 30 minutos por lo menos, así que decidí esperar 15 para el que iba a Aluche-Peluche. Había que salir de alguna forma de esa aburrida y antitécnica ciudad. Había que protegerse del frío de alguna manera. El de Aluche nada que ver con el de Moncloa, naturalmente. El de Aluche es donde, supongo, viajan las empleadas domésticass. El de Moncloa donde viajan los estudiantes de la Complutense. El de Aluche con asientos normales, sin comodidades extra. El de Moncloa, señores asientazos, acolchados, ergonómicos. El de Aluche, sin calefacción. El de Moncloa, como si estuvieras en una cabaña. ¿Cuál es tu conclusión?


Cosas de Boadilla del Monte.





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