sábado, 16 de abril de 2011

Gabriel y yo, en los previos de semana santa.

Quedamos con Gabriel en su casa, para tomar una sidra y hablar de amor. De esa daga que nos retuerce porque deberíamos ser el 1% de lo hijos de puta que son las personas promedio, pero no lo somos. Somos adolescentes y todavía lloramos y añoramos el osito.

Provoca patearnos.

Antes de ello me pidió que lo acompañase a un Sánchez Romero, para que haga sus compras de cosas para la limpieza de la cocina. En el camino vociferaba contra su actual trabajo, y repetía soflamas pesimistas de alto vuelo, de esas pretensiones que consisten en conformismos "deluxe" o catastrofismos nucleares de la economía que influyen en tu vida cotidiana a nivel hiperarchimicro. Contra los que yo estoy sistemáticamente, pero no me dejaba hablar, ni darle esperanzas. Ni modo. Pero me frustra no poderme explayar en un campo en el cual, si bien también he fracasado relativamente, no soy para nada pesimista, sino más bien lo contrario. Explayarme. Darle ideas. Pero su pesimismo me bloquea. Repito que ni modo. Y me callé.

En donde no callé, porque ahi si soy negra azul marino, es en el tema del amor. Le conté de la nueva connaissance, de sus bemoles, del puto cartelito, del pesado destino sentimental que D10S ha tenido preparado para mi desde que planificó mi llegada al mundo (¿qué habré sido en mi vida pasada? ¿un casanova? ¿una deborah ombres?), de lo amazing que es esa inasible chica, pero, sobre todo, de que hay que proteger el corazón y ya estoy aprendiendo a barnizarlo. Una semanita de dolor, otra de reflexión, y el resto de tranquilidad que va in crescendo. Él tampoco calló, aunque estuvo menos dramático que yo en este aspecto, esta vez. Lo han pateado tanto al pobre, desde 2009, que curtidito está de nuevas emociones/desilusiones (viene a ser lo mismo after all...).

Luego jugamos un poco, con juegos de mesa. Tocamos el piano y cenamos. Dos expatriados divirtiéndose como niños para olvidar sus fracasos, relativos, absolutos, pero felízmente subjetivos. Brindando.



complejaycotidiana@gmail.com