No somos viejas en balde.
Y mientras escribo la tengo allí, en el MSN, y no me habla. Yo tampoco, pero como ella es la "ocupada" (en todo sentido), es ella quien debería dar el play de honor, ¿no crees?.
Pero ya no exijo nada. Bueno. Nunca exigí. Sólo pensar en los rayitos de sol, en lo que me tienen escondido mientras me torturo de día y de noche (esto es mentira). Y dormir como un lirón para poder contar historias un poco más interesantes mañana (lo prometo). Historias redondas, jugosas, de esas que te invaden y sacuden mientras caminas incesantemente por la ciudad, siempre con rumbo (con rumbo) fijo (s). Esta entrada tiene por objeto, simplemente, no perder vigencia frente a mis cero lectores.
nada más.
complejaycotidiana@gmail.com
